Rentabilidad inmobiliaria en Argentina: qué hace que una propiedad realmente genere ganancias
La rentabilidad inmobiliaria, el retorno real que generan las propiedades después de restar costos, impuestos y fluctuaciones económicas. También conocida como rendimiento inmobiliario, no es lo mismo que el precio de venta. En Argentina, una casa puede costar mucho, pero si no alquila bien, no genera dinero. Lo que importa es lo que entra, no lo que pagaste. Muchos creen que comprar en Palermo o Puerto Madero es sinónimo de ganancia, pero si la inflación sube un 300% al año y los alquileres no siguen el ritmo, tu propiedad se convierte en un gasto disfrazado de inversión.
La inflación, el aumento constante de los precios que erosiona el poder adquisitivo del peso es el gran invisible que decide si tu inversión funciona. Si tu alquiler no se ajusta cada seis meses, pierdes dinero sin darte cuenta. Las tasas de interés, el costo del dinero que pagas si financias tu compra o cobras si lo prestas también juegan un papel clave. Cuando el Banco Central sube las tasas, los compradores se asustan y el mercado se congela. Pero cuando bajan, hay oportunidades reales —si sabes leer los indicadores y no te dejas llevar por el ruido.
El precio metro cuadrado CABA, el valor real de la vivienda por cada metro en las zonas más demandadas de Buenos Aires no es un número mágico. En Recoleta, puede estar en $2.4 millones, pero si el mantenimiento cuesta $80.000 mensuales y el vecino no paga el alquiler, ¿de qué sirve? La rentabilidad no se mide en metros cuadrados, sino en flujo de efectivo. Una propiedad en Barracas con ladrillo expuesto y un buen contrato de alquiler puede dar más ganancia que un departamento en Puerto Madero con piscina y sin inquilino.
Lo que realmente importa no es el barrio, sino el sistema: cómo ajustas los alquileres, qué impuestos pagas, si la propiedad tiene mejoras declaradas, y si el edificio tiene un consorcio que no te quiebre el bolsillo. La rentabilidad inmobiliaria en Argentina no es un sueño, es un cálculo. Y si no lo haces bien, terminas pagando por vivir en tu propia inversión. Abajo encontrarás guías reales, con datos de 2025, sobre cómo calcularlo, cómo evitar trampas y qué barrios realmente valen la pena. No te lo dicen los influencers. Lo dicen los que ya lo hicieron y no perdieron dinero.