Contrato de alquiler: lo que debes saber antes de firmar en Argentina
Un contrato de alquiler, un acuerdo legal entre inquilino y propietario que regula el uso de una vivienda a cambio de un pago mensual. Also known as contrato de arrendamiento, es la única cosa que te protege si algo sale mal: un aumento inesperado, una reparación que no hacen, o que te echen sin aviso. En Argentina, muchos firman sin leerlo, y luego se arrepienten. No es un trámite rutinario: es tu escudo.
Un buen contrato de alquiler, un documento que define claramente derechos, obligaciones y plazos en una relación de alquiler debe incluir el monto exacto del alquiler, cómo y cuándo se paga, quién paga los servicios (luz, agua, gas), y qué pasa si se rompe el contrato. También debe decir cuánto es el depósito de garantía, una suma que el inquilino entrega al propietario como respaldo por posibles daños o deudas, y en qué condiciones se devuelve. Muchos propietarios piden dos o tres meses de alquiler como depósito, pero la ley dice que no puede superar un mes. Si te piden más, pregúntale por qué. Y no firmes si no está escrito.
El derecho del inquilino, la protección legal que tiene quien alquila una vivienda contra abusos o desalojos injustificados no es un favor: es un derecho reconocido por la ley 23.928. No puedes ser expulsado sin una causa válida, y el propietario no puede subir el alquiler cualquier mes. La inflación sí afecta, pero solo se puede ajustar según lo que diga el contrato, y siempre con aviso previo. Si no lo dice, no se puede. Y si el propietario no hace reparaciones urgentes —como una fuga de agua o el calentador roto— tú tienes derecho a pedir que lo arreglen, o incluso a hacerlo tú y descontarlo del alquiler. Pero eso también debe estar en el contrato, o al menos documentado por escrito.
Y no olvides el obligaciones del propietario, las responsabilidades legales que tiene quien alquila su propiedad, como mantenerla en condiciones habitables y pagar impuestos. Él debe asegurar que la vivienda esté en buen estado cuando entras. No puedes tener que pagar por una cocina que no funciona, o por una ventana que no cierra. Si el edificio tiene problemas de plomería o electricidad, él es quien debe solucionarlos. Si te dice que "es cosa tuya", revisa el contrato. Si no está escrito, no lo es.
En Argentina, los contratos de alquiler suelen durar dos años, pero muchos se renuevan automáticamente. Si no quieres renovar, debes avisar con 30 días de anticipación. Si no lo haces, se renueva por otro año. Y si el propietario quiere vender la casa, no te puede echar. El nuevo dueño tiene que respetar tu contrato hasta que termine. Eso no es una regla de buena voluntad: es ley.
Lo que ves en los avisos de Zonaprop o MercadoLibre no es todo. Una casa bonita no garantiza un buen contrato. Muchos de los anuncios que lees vienen de propietarios que no saben lo que deben incluir. Por eso, en esta colección encontrarás guías reales de personas que ya pasaron por esto: cómo revisar un contrato antes de firmar, qué cláusulas son trampa, cómo actuar si te piden dinero extra, y qué hacer cuando el propietario desaparece. No te dejes llevar por la urgencia. Un contrato bien hecho te ahorra años de dolores de cabeza.