Co-deudor y garantes en créditos hipotecarios: cuándo convienen y qué riesgos tienes

Co-deudor y garantes en créditos hipotecarios: cuándo convienen y qué riesgos tienes ene, 7 2026

¿Alguna vez te ofrecieron un crédito hipotecario pero te dijeron que necesitas un co-deudor o un garante? Mucha gente lo acepta sin entender bien qué significa. Y luego, cuando surgen problemas, se dan cuenta de que firmaron algo mucho más serio de lo que pensaban.

En Argentina, donde los ingresos no siempre alcanzan para cubrir una cuota hipotecaria completa, los bancos piden co-deudores o garantes como forma de reducir su riesgo. Pero eso no significa que sea una buena idea para ti. Ni para quien firma contigo.

Co-deudor y garante no son lo mismo. Y confundirlos puede costarte tu casa, tu sueldo, o hasta tu relación familiar.

¿Qué es un co-deudor en una hipoteca?

Un co-deudor es alguien que firma el mismo contrato de préstamo que tú. No es un acompañante. No es un apoyo. Es un socio en la deuda. Tú y el co-deudor son igualmente responsables de pagar la hipoteca desde el primer día.

Si tú dejas de pagar, el banco no te pregunta por qué. Va directo al co-deudor y le exige el dinero. Y viceversa. Si el co-deudor se queda sin trabajo, tú eres el que tiene que cubrirlo. No hay prioridades. No hay segundos planes. Ambos son responsables al 100%.

Esto también significa que el co-deudor aparece en el historial crediticio de la vivienda. Si la hipoteca se reestructura, si hay una subasta, si se vende la propiedad -todos los trámites requieren la firma de ambos. Incluso si tú eres el único que vive en la casa.

Los co-deudores suelen ser parejas, padres con hijos, o hermanos. Pero no es raro que alguien firme como co-deudor para ayudar a un amigo o familiar. Y ahí es donde empiezan los problemas.

¿Qué es un garante en una hipoteca?

Un garante es distinto. No es propietario del inmueble. No vive en la casa. No recibe el préstamo. Pero sí responde con su patrimonio si tú no pagas.

Imagina esto: tú firmas la hipoteca, pero el banco no confía en tu capacidad de pago. Entonces pide a tu padre como garante. Él no recibe un peso del préstamo. Pero si tú te atrasas tres cuotas, el banco puede embargar su auto, su cuenta bancaria, o incluso su casa. El garante no tiene derecho a decidir sobre la propiedad, pero sí tiene que pagar por ella.

La ley argentina permite que el banco exija primero al deudor principal. Pero si el banco decide ir directo al garante -y lo hace-, no necesitas haber incumplido por mucho tiempo. A veces, con solo una cuota atrasada, el garante puede recibir una notificación de cobro.

El garante también queda registrado en el sistema de riesgo crediticio. Si él tiene otra deuda, el hecho de ser garante de una hipoteca puede impedirle conseguir un préstamo propio. Porque el banco ve su deuda potencial: la hipoteca que garantizó.

Co-deudor vs garante: ¿cuál es la diferencia real?

La diferencia no es solo legal. Es práctica. Y puede marcar la diferencia entre sobrevivir a una crisis o perderlo todo.

En una tabla, se ve claro:

Diferencias clave entre co-deudor y garante en hipotecas
Aspecto Co-deudor Garante
Responsabilidad 100% igual que el titular Secundaria, pero ejecutable sin aviso
¿Tiene derecho a la vivienda? Sí, es propietario No, solo garantiza
¿Puede ser exigido primero? Sí, inmediatamente Normalmente no, pero puede ser exigido sin aviso
¿Afecta su historial crediticio? Sí, como deudor principal Sí, como garantía potencial
¿Puede salir del contrato fácilmente? No, solo con reestructuración o pago total En teoría sí, pero es muy difícil

Un co-deudor está en el mismo barco. Un garante está en la orilla, con un salvavidas en la mano… pero el barco puede hundirse y llevarlo con él.

¿Cuándo conviene tener un co-deudor?

Hay situaciones en las que un co-deudor tiene sentido. Pero no por presión del banco. Por decisión informada.

  • Matrimonio o pareja estable: Si ambos van a vivir en la casa y ambos aportan ingresos, ser co-deudores es lógico. Es una decisión compartida, no un rescate.
  • Padres ayudando a hijos jóvenes: Si los padres van a vivir con el hijo en la misma casa, y ambos aportan al pago, ser co-deudores puede ser útil. Pero solo si hay confianza absoluta y planificación real.
  • Emprendedores con ingresos irregulares: Si uno de los cónyuges tiene un negocio inestable, pero el otro tiene un empleo fijo, el empleo estable puede ser la base del préstamo. Pero esto debe ser transparente, no un truco para aprobar el crédito.

En todos estos casos, el co-deudor debe entender que no es un “apoyo temporal”. Es un socio legal. Y si la relación se rompe, la deuda sigue. El banco no se preocupa por tu divorcio.

Una casa flota sobre un barco que se hunde, con dos personas representando deudor y garante en distintos lugares.

¿Cuándo conviene tener un garante?

Un garante puede ser útil… pero solo en casos muy específicos.

  • Jóvenes sin historial crediticio: Si tienes 22 años, acabas de empezar a trabajar, y tu sueldo es bajo pero estable, un garante puede abrirte la puerta. Pero solo si el garante tiene ingresos altos, estables y no tiene otras deudas importantes.
  • Personas con ingresos en negro: Si ganas bien, pero no puedes demostrarlo con recibos, un garante con historial limpio puede ayudar. Pero esto es un riesgo alto. El garante no sabe cuánto realmente ganas. Y si te quedas sin trabajo, él paga.
  • Reestructuración de deuda: Si ya tienes una hipoteca y necesitas cambiar de banco, pero tu historial está dañado, un garante puede ser la única forma de conseguir un nuevo crédito.

En todos estos casos, el garante debe tener una reserva de ahorros, no tener deudas propias, y entender que podría perderlo todo. Y no debe firmar por presión emocional. Porque si lo hace, tarde o temprano, se arrepentirá.

Los riesgos que nadie te dice

La mayoría de los casos de quiebra familiar en Argentina empiezan con una hipoteca y un garante.

Un padre garantiza la casa de su hijo. El hijo pierde su trabajo. El banco llama al padre. El padre no tiene dinero. Entonces vende su auto, luego su segunda vivienda, luego empieza a usar sus ahorros de jubilación. En dos años, ya no tiene nada. Y su hijo, que sigue viviendo en la casa, no siente el peso. Porque no es él quien paga.

Otro escenario: una hermana firma como co-deudora para ayudar a su hermano. Él se va al exterior. Ella queda sola con la cuota. El banco no le pide explicaciones. Solo el dinero. Y si no lo tiene, empiezan los embargos. Y la relación familiar se rompe.

Los bancos no te advierten esto. Porque su interés es vender. No protegerte.

¿Qué hacer antes de firmar?

Si alguien te pide ser co-deudor o garante, no firmes hasta hacer esto:

  1. Revisa tu historial crediticio: ¿Tienes deudas? ¿Tienes capacidad real de pagar otra? Si ya estás cerca del límite de tu ingreso, no lo hagas.
  2. Calcula el peor escenario: ¿Qué pasa si la persona que te pide ayuda pierde su trabajo? ¿Puedes pagar la cuota completa durante un año? ¿Dos años?
  3. Pide una copia del contrato: Lee las cláusulas. Fíjate si el garante puede renunciar. Si el co-deudor puede ser retirado. La mayoría de los contratos no lo permiten.
  4. Habla con un abogado: No con el del banco. Con uno independiente. Que te explique qué significa ser garante en la ley argentina. Es gratis en muchos colegios de abogados.
  5. Pide un acuerdo familiar por escrito: Si vas a ser garante o co-deudor, haz un documento con la otra persona: quién paga qué, qué pasa si se separan, qué pasa si alguien muere. No es desconfianza. Es responsabilidad.
Escena dividida: una familia unida frente a un contrato hipotecario, luego fracturada por deudas y embargos.

Alternativas a co-deudores y garantes

No siempre necesitas a alguien más para conseguir una hipoteca.

  • Amplía el plazo: Una cuota más baja, aunque sea por más años, puede hacer que tu ingreso alcance. Aunque pagues más interés, es menos riesgo.
  • Busca créditos con subsidios: En Argentina, el programa Mi Casa Ya o créditos del Banco Nación tienen condiciones más flexibles. No necesitas garantes si tu ingreso es estable.
  • Usa tu fondo de ahorro: Si tienes un ahorro, úsalo para bajar el monto del préstamo. Menos deuda = menos necesidad de garantes.
  • Compra una propiedad más chica: No necesitas una casa grande. Una vivienda más pequeña, en un barrio accesible, puede ser tu puerta de entrada sin riesgos.

La mejor forma de evitar un co-deudor o garante es no pedir un crédito que no puedes pagar solo. No es un fracaso. Es inteligencia.

¿Qué pasa si ya firmaste?

Si ya eres co-deudor o garante y te arrepientes, no estás atrapado. Pero el camino es difícil.

  • Refinanciar: Puedes intentar cambiar de banco. Si tu historial mejoró, puedes pedir que te retiren del contrato. Pero el banco no está obligado a aceptarlo.
  • Comprar la parte del otro: Si el co-deudor quiere salir, puedes comprar su parte de la propiedad. Esto requiere un avalúo y un nuevo préstamo.
  • Renunciar como garante: Es casi imposible. Pero si el deudor principal mejora su historial y puede demostrar capacidad, el banco puede aceptar retirar al garante. Pide una reunión con el gerente de crédito.

Lo más importante: no ignores la situación. Cuanto más tiempo pases sin actuar, más difícil será salir.

¿Puedo ser garante de más de una hipoteca?

Sí, técnicamente puedes. Pero cada garante que firmas aumenta tu deuda potencial en los sistemas de riesgo. Si ya garantizaste una hipoteca de $10 millones y intentas sacar un crédito personal, el banco te lo negará porque tu capacidad de pago ya está comprometida. Ser garante no es un favor. Es un compromiso financiero real.

¿Qué pasa si el co-deudor muere?

La deuda no se borra. Tú sigues siendo responsable del 100%. La herencia del co-deudor puede ser usada para pagar la hipoteca, pero si no hay bienes suficientes, la carga cae enteramente sobre ti. Si no puedes pagar, el banco puede embargar tu propiedad.

¿El garante puede ser exigido antes que el deudor principal?

La ley dice que primero se debe exigir al deudor principal. Pero en la práctica, muchos bancos van directo al garante si creen que es más fácil cobrar. No necesitan esperar meses. Con una sola cuota atrasada, pueden enviar la notificación de cobro al garante. No es legalmente incorrecto, aunque es abusivo.

¿Puedo ser co-deudor sin vivir en la casa?

Sí, puedes. Pero no es recomendable. Si no vives en la propiedad, no tienes control sobre su mantenimiento, seguros o uso. Si el otro deudor no paga, tú eres el que responde. Y si la casa se degrada, tú también pierdes valor patrimonial.

¿El garante tiene derecho a ver el estado de la hipoteca?

No, a menos que el contrato lo especifique. Muchos garantes descubren que el deudor está atrasado cuando reciben una notificación de embargos. Es un riesgo enorme. Si vas a ser garante, exige acceso a los estados de cuenta. No confíes en la buena fe. Pide transparencia.

¿Qué hacer ahora?

Si estás pensando en pedir un crédito hipotecario y te sugieren un co-deudor o garante, detente. Haz las cuentas. Pregúntate: ¿por qué necesito a alguien más? ¿Es porque no puedo pagar, o porque el banco no confía en mí?

La respuesta a esa pregunta te dirá si estás en una situación de apoyo o de riesgo.

Una hipoteca es un compromiso de 15, 20 o 30 años. No es un préstamo para un viaje. No es una tarjeta de crédito. Es tu vida. Y no debes cargarla con el peso de alguien más -ni permitir que alguien cargue la tuya.

La mejor garantía no es una firma. Es un ingreso estable, un ahorro real y una casa que puedas pagar solo.