Visitas de mantenimiento: qué revisar y cómo evitar sorpresas en tu propiedad
Una visita de mantenimiento, una inspección sistemática de una propiedad para detectar problemas antes de que se vuelvan costosos. Es lo único que te protege de gastos inesperados después de comprar, alquilar o incluso vivir años en una casa. Mucha gente piensa que si todo parece funcionar, no hay problema. Pero el agua que gotea detrás de la pared, el cableado sobrecargado o el sellado roto del baño no se ven hasta que ya es tarde. Y cuando aparecen, te cobran el doble por urgencia.
Las inspección inmueble, evaluación técnica de un inmueble para identificar fallas estructurales, eléctricas, hidráulicas o de seguridad no son solo para compradores. Son esenciales cada 6 a 12 meses, especialmente si vives en un clima extremo como el de Argentina. En Mendoza, el frío y el calor aceleran el desgaste de techos y aislamientos. En CABA, la humedad corroe tuberías y pinturas. Una checklist vivienda, lista de puntos clave a revisar en una propiedad para garantizar su funcionamiento y seguridad simple —que incluye grifos, interruptores, ventilación, humedad en muros y el estado del calentador— te ahorra miles de pesos al año.
Lo que muchos no saben es que las reparaciones inmobiliarias, trabajos necesarios para corregir fallas o deterioros en una vivienda más caras no vienen de lo visible. Viene de lo que no ves: raíces de árboles dañando la fundación, fugas de agua que pudren el piso de abajo, o un sistema de calefacción que consume el doble de lo normal por un filtro obstruido. No necesitas un ingeniero para hacerlo. Con una linterna, un termómetro y un poco de tiempo, puedes detectar la mayoría de los problemas. Lo que sí necesitas es constancia. No esperes a que se rompa todo. Hazlo cada seis meses, como un chequeo médico.
Y si estás vendiendo o alquilando, una visita de mantenimiento actualizada es tu mejor aliado. Muestra que cuidaste la propiedad. Evita que el comprador o inquilino use cualquier pequeño defecto para regatear o demandar. En Argentina, donde los trámites inmobiliarios son lentos y costosos, tener un registro de mantenimiento —aunque sea una hoja con fechas y fotos— te da ventaja real.
Lo que encontrarás aquí son guías reales, sin teorías. Cómo revisar una piscina sin llamar a un técnico. Qué preguntarle al electricista sin que te cobre de más. Cómo saber si el aislamiento del techo sirve o es un engaño. Todo basado en lo que realmente pasa en las casas de Mendoza, CABA y otras ciudades. No hay magia. Solo pasos claros, errores comunes y soluciones que funcionan en la práctica.