Construcción de piscinas: lo que debes saber antes de invertir en tu casa en Argentina

Construcción de piscinas, el proceso de diseñar y edificar una piscina residencial en una propiedad privada. También conocida como obra de piscina, es una inversión que va más allá del lujo: afecta tu valor inmobiliario, tus gastos de mantenimiento y hasta tu seguro de hogar. En Argentina, donde los climas varían desde el norte cálido hasta el sur frío, una piscina bien hecha no es un gasto caprichoso, sino una mejora que puede aumentar el valor de tu propiedad hasta un 15% si se hace con normas y materiales adecuados.

Costos de piscinas, el monto total que implica construir una piscina, incluyendo obra, materiales, instalaciones y permisos no son fijos. En Buenos Aires, una piscina de 8x4 metros de concreto armado puede costar entre $12 millones y $25 millones, dependiendo del acabado, la filtración y si incluye calefacción. Las piscinas de fibra de vidrio, más rápidas de instalar, parten de $10 millones, pero no se adaptan bien a terrenos inclinados. Y si tu propiedad está en un barrio cerrado, revisa los reglamentos: muchos prohíben piscinas de forma irregular o con cubiertas que obstruyan vistas vecinas. No es solo cuestión de dinero: es cuestión de regulaciones urbanísticas, las normas locales que rigen qué se puede construir, dónde y con qué características. En Córdoba, por ejemplo, se exige una distancia mínima de 1.5 metros de la línea de propiedad, mientras que en Mendoza se pide un estudio de suelo antes de excavar.

Materiales para piscinas, los componentes que determinan la durabilidad, el mantenimiento y el costo a largo plazo de una piscina son clave. El concreto armado es el más resistente y personalizable, pero requiere revestimiento (pintura epóxica, azulejos o liner) y reciclaje cada 10 años. El liner de PVC es más barato, pero se rompe con raíces o animales. Y si vives en zona con heladas, evita los acabados porosos: el agua se congela, se expande y agrieta todo. La tendencia en 2025 no es la piscina más grande, sino la más inteligente: con sistemas de filtración solar, bombas de alta eficiencia y reciclaje de agua. Algunos constructores ya ofrecen paquetes con paneles solares integrados que reducen el consumo eléctrico hasta un 70%.

Lo que muchos no ven es que una piscina mal hecha puede convertirse en un problema legal. Si no tienes los permisos municipales, te pueden multar, obligarte a rellenarla o incluso impedirte vender la casa hasta que la regularices. Y si el terreno no se estabilizó bien antes de construir, en dos años puedes tener grietas, inclinaciones o filtraciones que te cuestan más que la piscina original. Por eso, en los posts que siguen, encontrarás guías reales: cómo elegir el constructor que no te estafa, qué preguntar antes de firmar un contrato, cómo leer un presupuesto sin caer en trampas, y qué documentos debes pedir antes de que empiece la obra. También te mostramos qué piscinas valen la pena en Argentina, y cuáles son una pérdida de dinero. No se trata de tener una piscina. Se trata de tener una piscina que funcione, que se mantenga y que, si un día la vendes, te devuelva lo invertido.