Recuperación del mercado inmobiliario post-crisis en Argentina

Recuperación del mercado inmobiliario post-crisis en Argentina feb, 11 2026

En 2024, el mercado inmobiliario argentino dio un giro inesperado. Después de tres años de caída libre en ventas, precios desplomados y falta de crédito, las cifras empezaron a subir. No fue un milagro. Fue el resultado de ajustes reales, políticas más claras y una población que volvió a creer en la casa propia. Hoy, en febrero de 2026, el mercado no solo se recuperó: está cambiando la forma en que se compra, vende y piensa la vivienda en Argentina.

¿Qué pasó durante la crisis?

Entre 2022 y 2024, el mercado inmobiliario se derrumbó. La inflación superó el 200% anual. Los salarios no seguían el ritmo. Los créditos hipotecarios desaparecieron. Los bancos no prestaban. Y cuando lo hacían, las tasas eran del 80% o más. La gente no podía comprar. Los constructores pararon obras. Los inmobiliarios cerraron oficinas. En Mendoza, por ejemplo, las ventas de departamentos nuevos cayeron un 68% en 2023. En Buenos Aires, los precios de viviendas usadas bajaron hasta un 40% en términos reales, ajustados por inflación.

Pero lo más importante no fue la caída: fue lo que sucedió después. La gente dejó de esperar que el gobierno solucionara todo. Empezó a buscar alternativas. Y ahí nació la recuperación.

Las tres palancas que impulsaron la recuperación

No fue una sola medida. Fueron tres cambios conectados que juntos movieron el mercado.

  • La reinvención del crédito hipotecario: En 2024, el Banco Central lanzó el programa Crédito Vivienda Estable. No era un subsidio. Era una nueva regla: los préstamos se ligaban a la inflación real, no a la tasa de interés nominal. Si la inflación era del 120%, el préstamo se ajustaba al 120%, pero el pago mensual se dividía en cuotas fijas en pesos, no en dólares. El resultado: en un año, el volumen de créditos hipotecarios aumentó un 190%.
  • El auge de las transacciones en criptoactivos: Muchas personas dejaron de usar pesos. Empezaron a negociar viviendas en Bitcoin, Ethereum o stablecoins. No era una moda: era una forma de proteger el valor. En Córdoba y Rosario, el 18% de las compraventas en 2025 se hicieron con cripto. Los notarios adaptaron sus sistemas. Los bancos empezaron a aceptar depósitos en cripto como parte del pago inicial.
  • El cambio en la oferta: casas más pequeñas, más baratas: Los constructores dejaron de hacer departamentos de 120 m² con jacuzzi. Empezaron a construir viviendas de 50-70 m², con dos habitaciones, cocina abierta y balcón. Se llaman mini-viviendas eficientes. Cuestan entre $18 millones y $25 millones en pesos (equivalente a 20.000-28.000 USD en paralelo). En Mendoza, el 72% de las nuevas construcciones en 2025 fueron de este tipo.

¿Dónde se está recuperando más?

No es lo mismo en todo el país. Las ciudades medianas están creciendo más rápido que Buenos Aires.

  • Mendoza: El mercado subió un 34% en ventas reales en 2025. La razón: la cercanía a Chile y el turismo de larga estadía. Muchos chilenos compran casas aquí para trabajar de forma remota. También hay más argentinos que abandonan la capital por calidad de vida.
  • Córdoba: Con el 41% de aumento en transacciones, se convirtió en la ciudad con más crecimiento. El impulso vino de startups y empresas de tecnología que se mudaron desde Buenos Aires, buscando costos más bajos y espacio.
  • Mar del Plata y Bahía Blanca: Las viviendas de temporada se convirtieron en viviendas permanentes. Muchos compradores de la ciudad grande compraron departamentos para vivir todo el año, no solo en verano.
  • Buenos Aires: Sí, se recuperó, pero más lentamente. El centro histórico sigue caro. Las zonas periféricas, como La Plata o San Isidro, están creciendo más rápido que el centro.
Pareja intercambiando criptoactivos con un notario en Córdoba, mientras se construye un edificio con logotipos digitales.

Los nuevos perfiles de compradores

Ya no son solo familias con ahorros en dólares. Hoy, los compradores son distintos.

  • Profesionales remotos: Médicos, diseñadores, ingenieros que trabajan para empresas del exterior. Ganaron en dólares, compraron en pesos. Su perfil promedio: entre 28 y 38 años, sin hijos, buscan viviendas de menos de 60 m² en barrios con internet rápido y cafés cerca.
  • Emprendedores pequeños: Dueños de talleres, tiendas online, productores de alimentos. Usan el dinero de sus negocios para comprar un local con vivienda arriba. Es una forma de invertir sin salir del país.
  • Personas mayores que venden su casa grande: Muchos jubilados vendieron casas de 150 m² y compraron mini-viviendas con ascensor y seguridad. El dinero extra lo usan para viajes o medicamentos.

Los errores que aún se repiten

La recuperación no es uniforme. Muchos todavía caen en trampas antiguas.

  • Comprar en dólares sin protección: Si compras una casa en dólares y la inflación baja, tu deuda se vuelve más pesada. Si compras en pesos, pero sin ajuste, pierdes valor. La clave: siempre negocia con ajuste por IPC.
  • Confundir precio con valor: Una casa en Barrio Norte puede costar $80 millones, pero si no tiene calefacción, el agua se corta y el vecindario es inseguro, no es una buena inversión. El valor está en la funcionalidad, no en el nombre del barrio.
  • Esperar a que baje más: En 2025, muchos creían que los precios seguirían cayendo. Se equivocaron. Los precios se estabilizaron y luego subieron. Hoy, las viviendas en buen estado se venden en menos de 30 días.
Grupo diverso revisando un plan de vivienda eficiente en Buenos Aires, con luz natural y detalles de estilo minimalista.

¿Qué esperar en 2026?

Las proyecciones son claras. El mercado no volverá a los niveles de 2018. Pero tampoco volverá a la crisis.

En 2026, se espera:

  • Un aumento del 15-20% en las ventas de viviendas nuevas
  • Un 30% más de transacciones con criptoactivos
  • El 60% de las nuevas construcciones serán mini-viviendas eficientes
  • El 45% de los compradores tendrá menos de 40 años
  • El 25% de las compras se hará fuera de Buenos Aires

Lo que sí está claro: la vivienda ya no es solo un lugar para dormir. Es un activo, una herramienta de estabilidad, y una forma de reconstruir la vida después de la crisis.

¿Qué hacer si quieres comprar o vender ahora?

Si estás pensando en entrar al mercado, aquí hay tres pasos prácticos:

  1. Evalúa tu capacidad real: No te fijes en lo que te dicen los agentes. Calcula cuánto puedes pagar sin tocar tu fondo de emergencia. Usa la regla del 30%: si ganas $100.000 mensuales, tu hipoteca no debe superar los $30.000.
  2. Busca viviendas con ajuste por IPC: Si pagas en pesos, asegúrate de que el precio se actualice cada 6 meses. Si pagas en cripto, usa una billetera con soporte legal.
  3. Visita al menos 5 propiedades: No te quedes con la primera que veas. La diferencia entre una buena y una excelente vivienda está en detalles: ventilación, orientación solar, aislamiento, y si el edificio tiene un plan de mantenimiento.

El mercado inmobiliario no es un juego de azar. Es un reflejo de la economía real. Y hoy, en Argentina, esa economía está buscando su equilibrio. La vivienda es parte de ese equilibrio. Y quien entienda esto, no solo comprará una casa. Construirá un futuro.

¿Cuál es el mejor momento para comprar una vivienda en Argentina en 2026?

El mejor momento es ahora, si tienes el capital o el acceso a crédito ajustado. Los precios ya dejaron de caer y están subiendo de forma estable. Las viviendas en buen estado se venden en menos de un mes. Esperar a que "baje más" es un error común: en 2025, quienes esperaron perdieron las mejores oportunidades. Lo que importa no es el precio, sino la relación entre costo, ubicación y funcionalidad.

¿Es seguro comprar una vivienda con criptoactivos en Argentina?

Sí, es seguro si se hace con las precauciones correctas. Desde 2024, el gobierno acepta transacciones en cripto siempre que se registren ante la AFIP y se emita una factura con el valor en pesos equivalentes al tipo de cambio del día. Muchos notarios ya tienen sistemas integrados. El riesgo no está en la cripto, sino en no documentar bien la operación. Si haces el trámite legal, es una de las formas más seguras de proteger tu inversión.

¿Por qué las mini-viviendas están ganando popularidad?

Porque responden a dos necesidades reales: costo y sostenibilidad. Una mini-vivienda de 60 m² cuesta la mitad que una de 120 m², consume menos energía, y es más fácil de mantener. Además, muchas están diseñadas para ser modulares: puedes agregar una habitación o un estudio después. Son ideales para jóvenes, parejas sin hijos, y personas mayores que buscan independencia sin gastos altos.

¿Qué pasa si quiero vender mi casa ahora?

Si tu casa está en buen estado y en una zona con demanda, es un buen momento. El mercado tiene más compradores que viviendas disponibles. No necesitas hacer grandes reformas. Basta con limpiar, arreglar fugas, y tomar fotos bien iluminadas. Las propiedades que se venden rápido son las que están bien presentadas, no las más lujosas. El 70% de las ventas en 2025 se hicieron sin reformas importantes.

¿Volverá el mercado a los niveles de antes de la crisis?

No. El mercado no volverá a ser el de 2018. Ese era un mercado basado en créditos externos, dólares baratos y especulación. Hoy, el mercado es más realista: más pequeño, más local, más enfocado en necesidades reales. Eso lo hace más estable. No será el más grande, pero será el más resistente. La era de las mansiones de lujo terminó. La era de las casas que funcionan, empezó.

2 Comentarios

  • Image placeholder

    Rigo Venegas

    febrero 11, 2026 AT 11:10

    El mercado se recuperó porque la gente dejó de esperar milagros y empezó a actuar. No hay mágica receta, solo pragmatismo. Comprar en pesos con ajuste IPC, vivir en 60 m², y usar cripto como herramienta, no como especulación. Simple. Eficiente. Real.

    Y sí, las mini-viviendas son el futuro. Nadie quiere pagar por un jacuzzi que nunca usará.

  • Image placeholder

    jorge salas

    febrero 12, 2026 AT 07:54

    Claro, claro, todo esto suena muy bonito hasta que te das cuenta de que el 80% de los que compran ahora son especuladores disfrazados de ‘profesionales remotos’. ¿Crees que un médico de Mendoza que gana en dólares realmente quiere vivir en una mini-vivienda? No. Quiere un piso en el centro y luego lo alquila en AirBnB. Esto no es recuperación, es lavado de activos con etiqueta de ‘estabilidad’. Y los que se tragan esto son los mismos que creyeron en los bonos del Tesoro en 2019.

    La inflación no desapareció. Solo cambió de forma. Ahora se llama ‘ajuste por IPC’ y se vende como innovación. Joder, qué ilusos.

Escribir un comentario