Honorarios del escribano: cómo se calculan y qué varía según la operación
ene, 21 2026
Comprar una casa, vender un negocio, heredar un departamento: en Argentina, cualquier operación legal que involucre bienes o derechos pasa por un escribano. Pero nadie te avisa cuánto vas a pagar por eso. Los honorarios no son fijos, no están en una tabla pública, y cada operación los cambia. ¿Por qué? Porque la ley no los determina, sino que los deja en manos del escribano, con reglas mínimas y máximas. Y eso genera confusión, sorpresas y, muchas veces, pagos innecesarios.
¿Qué es un escribano y por qué necesitas uno?
Un escribano público en Argentina no es un simple funcionario. Es un profesional habilitado por el Estado para dar fe legal de actos jurídicos. Cuando firmas una escritura de compra-venta, un testamento, o una constitución de sociedad, el escribano certifica que todo se hizo con voluntad libre, que las partes son quienes dicen ser, y que los documentos cumplen con la ley. Sin su firma y sello, esos actos no tienen valor legal.
Esto no es un trámite burocrático. Es una protección. Si después de comprar un departamento te enteras de que había una hipoteca oculta, el escribano es el responsable de haberlo detectado. Si un heredero se queda sin su parte porque no se hizo bien la partición, el escribano puede ser demandado. Por eso, su trabajo no es solo firmar: es investigar, asesorar y garantizar.
¿Cómo se calculan los honorarios?
En Argentina, los honorarios del escribano se rigen por la Ley Nacional de Notariado (N° 22.034) y por los reglamentos de cada provincia. La base del cálculo es siempre el valor de la operación: el precio de venta, el monto de la herencia, el capital social de una empresa, etc.
La ley establece una tarifa máxima y una tarifa mínima. El escribano puede cobrar entre esos dos límites, pero no por debajo de la mínima. Por ejemplo, para una compraventa inmobiliaria:
- Valor de la operación: $15.000.000
- Tarifa mínima: 0,5% del valor = $75.000
- Tarifa máxima: 1,5% del valor = $225.000
Entonces, el escribano puede cobrar entre $75.000 y $225.000. ¿Cuánto te cobrará? Depende de varios factores: la complejidad del caso, la ciudad, la experiencia del escribano, y si hay más de una escritura involucrada.
¿Qué varía según la operación?
No es lo mismo comprar un departamento que heredar una chacra. Cada tipo de operación tiene su propia lógica de costo. Aquí te muestro cómo cambia el honorario en las más comunes:
| Operación | Rango de honorario (mínimo-máximo) | Factores que influyen |
|---|---|---|
| Compraventa inmobiliaria | 0,5% - 1,5% | Si hay hipoteca, si hay más de un comprador, si es propiedad horizontal |
| Herencia (sucesión) | 0,7% - 2% | Número de herederos, si hay testamento, si hay deudas pendientes |
| Constitución de sociedad | 1% - 2,5% | Capital social, tipo de sociedad (SRL, SA), si hay aportes no dinerarios |
| Donación | 1% - 3% | Valor del bien donado, si hay condiciones, si es entre familiares |
| Cancelación de hipoteca | 0,3% - 1% | Saldo pendiente, si se requiere escritura nueva |
Las operaciones más complejas -como sucesiones con varios herederos en distintos países o sociedades con aportes en bienes raíces- pueden superar fácilmente el 2%. En cambio, una simple cancelación de hipoteca puede costar menos de $50.000, aunque el valor del inmueble sea alto.
¿Por qué hay tanta diferencia entre escribanos?
En Mendoza, un escribano con 20 años de experiencia en compraventas puede cobrar 1,2% por una casa de $15 millones. En la ciudad de Buenos Aires, otro puede cobrar 0,8% por la misma operación. ¿Por qué?
La ley no fija un precio, pero sí permite que el escribano establezca su tarifa dentro del rango. Eso significa que:
- Los escribanos con más clientes y volumen cobran menos porcentaje, porque operan con escala.
- Los que trabajan en zonas rurales o con clientes de bajos ingresos suelen cobrar cerca del mínimo.
- Los que ofrecen servicios adicionales -como gestión de impuestos, asesoría previa o seguimiento post-escritura- pueden cobrar más.
Además, hay escribanos que incluyen en su honorario los gastos de registro, copias, sellos y tasas. Otros los cobran aparte. Esto es clave: siempre pide un detalle por escrito antes de firmar cualquier cosa.
¿Qué gastos van aparte del honorario?
El honorario no es lo único que pagas. Hay otros costos que el escribano no controla, pero que sí te factura. Son obligatorios y se suman:
- Tasas notariales: Son fijas y las establece la provincia. En Mendoza, por ejemplo, por una escritura de compraventa se paga alrededor de $12.000.
- Registro de la propiedad: Se paga en el Registro de la Propiedad Inmueble. Depende del valor del inmueble. Puede ir desde $8.000 hasta $50.000.
- Copias certificadas: Cada copia de la escritura cuesta entre $300 y $800. Si necesitas 5 copias para el banco, los herederos y el impuesto, ya suman $3.000.
- Impuestos: En compraventas, el comprador paga el Impuesto de Sellos. En herencias, se paga el Impuesto a la Sucesión. Estos son aparte y se pagan en la AFIP.
Algunos escribanos te ofrecen un paquete cerrado: “Todo incluido, $200.000”. Eso puede ser una buena oferta… o una trampa. Pregúntate: ¿qué está incluido? ¿Y si luego te dicen que el impuesto de sellos no lo cubren? Eso te puede costar otros $400.000.
¿Cómo evitar sorpresas?
La mejor forma de no pagar de más es actuar con información. Aquí tienes 5 pasos concretos:
- Pide al menos tres cotizaciones. No te quedes con el primero que te dice “es lo mismo en todos lados”. En Mendoza, hay escribanos que cobran 0,6% y otros 1,4% por lo mismo.
- Pide un detalle escrito y firmado. Que incluya: valor de la operación, porcentaje aplicado, gastos aparte, y total estimado.
- Pregunta si el honorario incluye copias, tasas y gestión. Si no lo incluye, suma esos costos tú mismo.
- No aceptes tarifas “por hora”. En operaciones inmobiliarias, el trabajo es por transacción, no por tiempo.
- Verifica que el escribano esté habilitado en el Colegio de Escribanos de tu provincia. Busca su nombre en la página del Colegio. Si no aparece, no lo contrates.
En 2025, en Mendoza, una familia compró un departamento de $12 millones. El primer escribano les pidió $180.000 por honorario + $45.000 en gastos. El segundo, con más experiencia en operaciones similares, les cobró $96.000 por honorario y $42.000 en gastos. La diferencia: $87.000. Y ambos hicieron el trabajo bien.
¿Cuándo vale la pena pagar más?
No siempre lo barato es lo mejor. Si tu operación es compleja -por ejemplo, una herencia con disputas entre hermanos, o una compra con un vendedor que vive en el exterior-, vale la pena pagar un poco más por un escribano con experiencia en esos casos. Un error en la escritura puede costarte años de juicios, multas o la pérdida del bien.
Un buen escribano te avisa si hay un problema oculto: una deuda no declarada, un vecino que tiene un derecho de paso, o un registro de embargo. Eso no se ve en el título de propiedad. Lo ve él. Y eso vale más que el dinero que te cobra.
¿Qué pasa si no pagas?
Si no pagas el honorario, el escribano no puede negarte la escritura. Pero puede retrasarla. Y si no la firmas, no puedes inscribir el inmueble, no puedes sacar el crédito, y no puedes venderlo después. El escribano no es un proveedor opcional: es un paso obligatorio. No hay alternativa legal.
Lo que sí puedes hacer es discutir el monto. Si crees que te están cobrando de más, puedes pedir una justificación escrita. Si no la dan, puedes acudir al Colegio de Escribanos de tu provincia. Ellos revisan que las tarifas estén dentro de los límites legales.
Conclusión: no es un gasto, es una inversión
Los honorarios del escribano no son un impuesto. Son el precio de la seguridad jurídica. En un país donde los conflictos por propiedades son comunes, pagar bien a un escribano es pagar por tranquilidad. No te dejes llevar por el más barato. Busca el más claro, el más transparente, y el que entienda tu caso.
Antes de firmar cualquier escritura, pregunta: ¿qué incluye? ¿Qué no incluye? ¿Cuánto es el total? Y si no te responden con claridad, camina. Hay otros escribanos. Y tu patrimonio vale más que la diferencia de unos miles de pesos.
¿Cuál es el porcentaje mínimo que puede cobrar un escribano por una compraventa?
La ley establece un mínimo del 0,5% del valor de la operación para compraventas inmobiliarias. Por ejemplo, si compras un departamento por $10.000.000, el escribano no puede cobrar menos de $50.000 por su honorario. Esto es obligatorio en todo el país.
¿Puedo negociar el honorario del escribano?
Sí, puedes negociarlo, pero dentro del rango legal. No puedes pedirle que cobre menos del 0,5%, pero sí puedes pedirle que cobre el 0,7% en lugar del 1,5%. Muchos escribanos ofrecen descuentos por volumen, por ser cliente recurrente, o por operaciones simples. Siempre pide un detalle por escrito antes de aceptar.
¿El escribano cobra por cada copia de la escritura?
Sí. Cada copia certificada tiene un costo fijo, que varía según la provincia. En Mendoza, una copia cuesta entre $300 y $800. No está incluida en el honorario. Si necesitas copias para el banco, el notario, los herederos o la AFIP, suma esos costos. Pide cuántas copias incluye el paquete antes de firmar.
¿Qué pasa si el escribano no me da un detalle de gastos?
Si no te da un detalle escrito y firmado de los gastos, puedes denunciarlo ante el Colegio de Escribanos de tu provincia. Es un derecho del cliente recibir una factura clara. Sin ella, no puedes verificar si los cargos son legales. Muchos escribanos lo hacen por costumbre, pero no es obligatorio. Exígelo.
¿Es más barato hacer la escritura en la ciudad que en el interior?
No necesariamente. En ciudades grandes como Mendoza o Córdoba, hay más escribanos y más competencia, lo que suele bajar los precios. Pero en el interior, algunos escribanos cobran más por la dificultad logística o por tener menos clientes. Lo importante no es la ubicación, sino la transparencia y la experiencia del profesional.