Errores comunes en la descripción de propiedades y cómo corregirlos para vender más rápido
ene, 4 2026
Si tu propiedad lleva meses en el mercado y nadie llama, el problema no está en el precio. Está en la descripción. Muchos vendedores creen que basta con poner fotos bonitas y un precio bajo. Pero la verdad es que una mala descripción puede hacer que hasta la mejor casa se quede sin compradores. En Mendoza, donde el mercado inmobiliario es competitivo y los compradores revisan decenas de anuncios al día, una descripción genérica es como gritar en una fiesta: nadie te escucha.
Errores que todos cometen (y cómo arreglarlos)
El error más común es escribir como si estuvieras hablando contigo mismo. Frases como “casa muy bonita, buena ubicación” o “ideal para familia” no dicen nada. Son palabras vacías. No generan imágenes. No crean emoción. No convencen.
En cambio, un comprador que busca una casa en Mendoza quiere saber: ¿cuánto sol tiene la cocina por la mañana? ¿Hay espacio para un jardín pequeño? ¿La pileta está en buen estado? ¿La zona es tranquila de noche? ¿El barrio tiene guardería cerca? Esos detalles son los que mueven decisiones. No el adjetivo “bonito”.
El segundo error es exagerar. Decir que la propiedad es “lujo absoluto” o “única en la ciudad” cuando en realidad es una casa de 2000 con pintura vieja y un baño remodelado en 2018. Los compradores hoy son inteligentes. Buscan en Google, miran mapas, comparan calles. Si descubren que estás mintiendo, no solo se van: te marcan como poco confiable. Y eso se propaga.
El tercer error es ignorar el contexto local. En Mendoza, por ejemplo, no basta con decir “cerca del centro”. ¿A cuántos minutos? ¿En qué barrio? ¿Tiene acceso a ciclovías? ¿Está cerca de la ruta 40? Si dices “cerca de la plaza principal”, un comprador de Godoy Cruz no sabe si es a 5 minutos o a 20. Eso no es información. Es confusión.
Lo que sí funciona: descripciones que venden
Una buena descripción no habla de la casa. Habla de la vida que se vive en ella.
En vez de: “Casa de 3 dormitorios, 2 baños”
Escribe: “Casa de 3 dormitorios con terraza orientada al este, perfecta para desayunar con sol hasta las 10 a.m. El jardín trasero mide 12 m² -ideal para plantar tomates o tener un pequeño huerto. El baño principal tiene ducha de doble cabezal y fue renovado en 2023 con cerámica antideslizante. A 7 minutos caminando del colegio San Martín y a 3 cuadras del supermercado La Anónima”.
Notas la diferencia? No solo describes. Construyes una escena. El comprador ya puede imaginar su vida allí. Y eso genera conexión.
Los compradores también quieren saber lo que no está bien. No lo ocultes. Di: “El techo tiene 12 años, pero fue revisado en 2024 y no tiene filtraciones”. Eso da confianza. Ocultar problemas no ahorra tiempo: lo alarga. Cuando aparece un inspector, y el comprador descubre que no te lo dijiste, pierdes la venta y tu reputación.
El lenguaje que funciona en Mendoza y el resto de Argentina
No uses jerga inmobiliaria como “vivienda de alto standing” o “espacios optimizados”. Nadie habla así. Habla como hablas en la vida real.
En vez de: “La cocina cuenta con electrodomésticos de alta gama”
Escribe: “La cocina tiene heladera Samsung de 400 litros, horno eléctrico y lavavajillas, todos en buen estado y con garantía vigente”.
Los compradores quieren marcas, modelos, años. Quieren saber si la lavadora es nueva o si el aire acondicionado funciona en invierno. Esos detalles son los que diferencian un anuncio olvidado de uno que genera llamadas.
Y no olvides el clima. En Mendoza, el sol es un activo. Si la casa tiene buena orientación solar, ¡dilo! Si tiene doble vidrio para aislar el frío del invierno, ¡especifica! En el norte del país, la sombra es más valiosa. En la Patagonia, la calefacción central es clave. Adaptar el lenguaje al lugar no es opcional: es necesario.
Lo que nunca debes poner en una descripción
- Frases vagas: “ideal para todos”, “muy buena oportunidad”, “precio negociable” (eso suena como que no estás seguro del valor).
- Emociones forzadas: “¡No te lo pierdas!” o “¡Se vende rápido!” (esto genera desconfianza, no urgencia).
- Errores ortográficos o de puntuación (un anuncio con faltas de ortografía parece hecho por alguien que no cuida su propiedad).
- Información obsoleta: si el jardín fue remodelado en 2020, no digas “recién hecho”. Si el techo tiene 20 años, no lo llames “nuevo”.
La credibilidad se gana con precisión, no con gritos.
La fórmula simple que usan los agentes que venden rápido
Hay una estructura que funciona mejor que cualquier truco: ubicación + características reales + beneficios concretos + detalles únicos.
Aplica esto:
- Ubicación: “En el barrio Las Heras, a 3 cuadras del Parque San Martín”
- Características reales: “Casa de 110 m² con 3 dormitorios, 2 baños, cocina americana y patio de 15 m²”
- Beneficios concretos: “El patio tiene iluminación LED y toma para riego automático -ideal para quienes quieren jardín sin esfuerzo”
- Detalles únicos: “El piso de madera es de pino patagónico, restaurado en 2022, y conserva los clavos originales”
Con esa fórmula, tu descripción no solo informa: cuenta una historia. Y las historias se recuerdan. Las casas se venden por emociones, no por metros cuadrados.
¿Qué pasa si no cambias tu descripción?
Si sigues usando descripciones genéricas, tu propiedad seguirá siendo parte del ruido. Los compradores pasan de una a otra en segundos. Si no capta su atención en los primeros 10 segundos, desaparece.
En Mendoza, en enero de 2026, las propiedades con descripciones bien escritas se venden en promedio 22 días antes que las que no lo están. Eso no es casualidad. Es lógica. La gente compra cuando se siente entendida. Cuando sabe exactamente qué va a cambiar en su vida al mudarse.
Una descripción clara, honesta y detallada no es un gasto. Es una inversión. Cada palabra que escribes puede ser la que haga que alguien te llame, venga a ver, y finalmente firme el contrato.
Revisa tu descripción con esta lista
Antes de publicar, hazte estas 5 preguntas:
- ¿Alguien que no conozca la propiedad puede imaginarla solo con esta descripción?
- ¿Menciono marcas, años, medidas y ubicación exacta?
- ¿Hablo de lo que la casa ofrece, no de lo que tiene?
- ¿Eliminé todas las palabras vacías como “bonito”, “ideal”, “excelente”?
- ¿La descripción suena como si la escribiera un vecino, no un vendedor?
Si respondiste sí a todas, tu descripción está lista. Si no, vuelve a escribirla. No publiques hasta que lo esté.
¿Es mejor una descripción larga o corta?
No se trata de longitud, sino de calidad. Una descripción de 150 palabras bien escritas vende más que una de 500 con repeticiones. Lo ideal es ser claro, preciso y completo. En Mendoza, las descripciones que funcionan tienen entre 120 y 200 palabras. Lo importante es que cada frase aporte algo nuevo: una característica, un beneficio, un detalle real.
¿Debo mencionar el precio en la descripción?
Sí, pero no como el centro de la atención. El precio debe estar visible, pero la descripción debe hablar de la vida en la casa. Si el precio es competitivo, puedes decir: “Precio ajustado por pronta venta”. Si es alto, justifícalo con detalles: “Con aire acondicionado de última generación, piso de madera maciza y sistema de riego automático, el precio refleja la inversión realizada en 2024”.
¿Sirve usar emojis en la descripción?
En plataformas como Facebook o Instagram, un emoji aquí y allá puede ayudar a romper el texto. Pero en portales inmobiliarios como Properati o Inmuebles24, los emojis se ven poco profesionales. Mejor usa negritas, viñetas y saltos de línea. El profesionalismo gana más que el entretenimiento.
¿Qué pasa si mi propiedad tiene defectos?
Menciónalos, pero con honestidad y solución. Por ejemplo: “La puerta del baño tiene un pequeño desgaste, pero fue reemplazada en 2023 con modelo de aluminio y sellado antihumedad”. Así muestras que no escondes nada y que ya resolviste el problema. Los compradores valoran la transparencia más que la perfección.
¿Cómo sé si mi descripción funciona?
Mide el índice de visitas por visualización. Si tu anuncio tiene 500 visitas y solo 2 llamadas, tu descripción no convence. Si tiene 300 visitas y 15 llamadas, estás haciendo algo bien. Cambia la descripción si la tasa de conversión es menor al 5%. Y nunca publiques sin fotos reales y bien iluminadas: una buena descripción necesita buenas imágenes para funcionar.
Próximos pasos
Si ya tienes una descripción, tómala ahora. Léela en voz alta. ¿Suena como algo que dirías a un amigo? Si no, escríbela de nuevo. No copies modelos de internet. Escribe como si estuvieras explicándole tu casa a alguien que viene a verla por primera vez.
Y no te olvides: una descripción no se escribe una vez y se olvida. Revisala cada 15 días. Si no hay llamadas, cambia una frase. Prueba otra. La venta no es un acto único: es un proceso de ajuste constante. La que funciona hoy, puede no funcionar en marzo. El mercado cambia. Tu descripción también debe hacerlo.
Juan Alemany
enero 5, 2026 AT 01:16Esto es lo que pasa cuando los vendedores creen que decir 'bonito' es suficiente. Yo he visto casas con piscina de fibra de vidrio que se ven como una bañera de camping y aún así ponen 'lujo absoluto'. ¿En serio? La gente no es tonta. Si tu casa tiene 20 años y el techo suena como un tambor en lluvia, dilo. No te vengas con mierdas de 'ambiente acogedor'. Yo no quiero un ambiente, quiero saber si el techo gotea o no. Y si gotea, ¿cuánto cuesta arreglarlo? No me hagas perder mi tiempo con poesía inmobiliaria.